- ¡Una sola razón! ¡Una sola razón por la que debería quedarme y no despedirme de ti para siempre! ¡Estoy cansada de tus tonterías, de tus engaños y de tus conveniencias! ¡Me prometiste que podría confiar en ti siempre que lo necesitase, pero solo he estado para ti cuando necesitabas ayuda con algo! - no podía parar de gritar y de llorar al mismo tiempo. Me dolía demasiado aquello como para callarmelo, se suponía que eramos amigas...
- Yo...
- Si no sabes bien lo que vas a decir, o no va a ser algo que de verdad me sirva, mejor no digas nada...
En ese momento supe que tenía razón y que nada iba a ser como antes, que esto se iba a acabar.
sábado, 7 de marzo de 2015
Just a reason
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario