Hay dos cosas en la vida que nunca esperas que tengas que hacer: trabajar en algo que no te gusta y tener que pedir perdón. Posiblemente haya más cosas, que las hay, pero me quiero centrar en estas porque son dos cosas que te van a pasar casi seguro.
Pensar que tu vida con lo que quieres hacer no tiene futuro, pero aún así estas dispuesto a darlo todo por eso. Lo malo de todo eso es que siempre habrá ahí alguien que te diga que no hagas eso o que la jodiste, personas que no te apoyaran, y muchas de ellas son tus seres queridos. En ese momento te surge la necesidad de que aparezca en tu vida alguien importante en tu vida que si que te apoye y te de ánimos cada vez que estés deprimido. Si aparece ese alguien, guarda lo, mantenlo a tu lado.
Algunas veces sientes que debes disculparse por tu comportamiento, sobre todo si has perdido a una persona por ello. Hay que tragarse el orgullo por muy imposible que parezca y pedir perdón, aunque sea demasiado tarde. Pero es bueno y te hace sentir bien aunque la respuesta no sea positiva.
De vez en cuando... Hay que intentar ser valiente.
jueves, 14 de mayo de 2015
Las dos caras de la moneda
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario