¿Te ha pasado alguna vez que empieces el día con muy buen pie y mucha energía, y al fin, al caer la noche, llega el momento en el que te escondes debajo de la sábana y no sabes si hacer como que duermes o llorar?
A mi sí, es más hoy es uno de esos días.
Esta mañana era todo muy feliz, pero cambia al llegar el medio día. La cosa empeora por momentos y llega un punto que no sabes si reirte de ti mismo o llorar.
Te das cuenta de que todo va mal, que desearías ser mejor de lo que en realidad eres... Cosas así.
Moraleja: "Que no llegue la noche"
jueves, 19 de febrero de 2015
Que no llegue la noche
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