martes, 16 de diciembre de 2014

Al borde del precipicio

¿Sabes la sensación que te recorre el cuerpo cuando ves algo que te da realmente miedo? ¿Uno de tus mayores miedos? Si sabes lo que se siente añádele una buena dosis de desesperación y tres cuartos más de impotencia. Supongo que así sería la mejor manera que tendría para describir lo que siento.
Pero lo peor no es eso. Es verlo tirado sobre tu regazo, con sus enormer ojos verdes apagados cerrándose poco a poco. Esta vez sé que no será como las otras. Ya no puedo escuchar bajo su pecho el galopante ruido de su corazón que bombeaba la sangre con fuerza y se había negado en varias ocasiones a pararse.
Sus labios entreabiertos habían dejado escapar las últimas palabras que escucharía de su boca, las más dulces, lo más sincero que había salido de su boca.
Todo el tiempo peleando contra todo, sufriendo por tanta basura que hay en el mundo sólo por salvar a un puñado de personas para incluso dejar su vida por ello.
Mis ojos llenos de lágrimas confusas lloran desesperados mientras mi corazón se destroza en mil pedazos y mi mente viaja en el tiempo hasta aquel momento, hace ocho años, cuando en aquel bar del centro que a penas recibía visita, me encontré con un joven de ojos verdes y traje de alquiler que decía ser un agente del FBI, claro, fuera de servicio.
Había tenido un mal día: mis fotos habían sido rechazadas para el periódico y al día siguiente debía de lidiar con la engreída de mi hermana mayor que siempre tenía que estar por encima mía, ya sea viviendo en Londres junto a una familia de anuncio, con un trabajo de ensueño, una casa y su respectivo coche realmente caro y una felicidad desbordante por todos lados. La quería, pero era demasiado estirada para mi gusto.
Me revolví en el taburete y le dí un largo sorbo al botellín de cerveza que tenía en la mano. A penas me dí cuenta que no estaba sola en la barra, pues a un escaso metro de distancia, un tipo entrajado pidió una cerveza al igual que yo.
- No hay nada mejor que una buena cerveza después de un largo día - dije dándole un trago a la cerveza.
- Y que lo digas - pensaba que lo había pensado, pero al ver que el chico me miraba me dí cuenta de que no era así.
- ¿Un mal día?
- Un mal día - repetí y volvía a beber de la botella.
- Soy Dean - se presentó dedicándome una amplia sonrisa - Experto en días malos y horrorosos.
- Sara. Doctorada en mala suerte - supongo que su alegría me animó un poco.
Chocamos a modo de apretón de manos los botellines y bebimos cada uno del suyo. Nos pasamos media noche hablando en aquel antro hasta que el dueño del local comenzó a darnos indirectas muy directas para que nos fueramos.
En la calle hacía un frío que apenas se podía estar en ella con varias capas gruesas de ropa. Hablamos un poco más y nos despedimos, un adiós y cada uno para su coche, o por lo menos esa era la inteción. Nada más que decir adiós y darme la vuelta, sentí una presión cálida en la mano que tiraba de mí para detenerme y que no siguiera caminando. Allí estaba él, con las mejillas enrrojecidas por el frío acercándose hacia mí. Retrocedí hasta encontrarme con la pared, su intensa mirada me intimidaba y me hacía que el corazón se me parara a la vez. Su mano seguía entrelazada con la mía mientras con la otra me agarró por la cadera atrayéndome hacia sí. Nuestras respiraciones se mezclaban formando una gran nube de vaho provocado por el frío y el aire caliente que salía de nuestros cuerpos. Podía notar su colonia y un olor dulce que emanaba de su cuerpo, un olor que sólo podría tener él. Fue un beso corto y casto que apenas juntó nuestros labios por unos segundos. Después otra despedida y cada uno a su coche.
Tuve la gran suerte de que mi coche no funcionara esa noche, nótese la ironía, por lo que tuve que ir andando a casa, aunque fue por poco tiempo.
- ¿Te llevo a algún lado, preciosa? - un coche desconocido se paró junto a mi.
- No, gracias.
Aquel tipo no me daba buena espina. Parecía que había bebido demasiado y no quería tener más problemas.
- Venga, preciosa. Y... Tu y yo podemos divertirnos un rato.
- Creo que la parte de que no quiere ver nada contigo no la entiendes - dijo alguien detrás de mi.
Me giré y ví acercarse a Dean. ¿De dónde había salido?
- Vete a la mierda, tío. ¿No ves que estoy hablando con la señorita, cabrón? - continuó el tipo del coche.
Dean no dijo nada como respuesta, solo miró al borracho y este pisó el acelerador como si no hubiera un mañana.
- ¿Quieres que te lleve a casa? - preguntó sin más.
- Si, por favor. Mi coche dice que no quiere arrancar hoy así que...
Nos montamos en su coche y le indiqué como llegar hasta mi casa. Esta vez fui yo la que le besé al llegar a casa, pero fue más intenso y más largo.
Abrí los ojos lentamente deseando que todo lo que había pasado no hubiera sido un sueño, pero no lo había sido. Estaba amaneciendo y su rostro parecía todabía más bello bajo la ténue luz del sol que entraba entre las cortinas.
Sus piernas permanecían enrredadas en las mías y sus brazos me rodeaban en un intento de mantener el cuerpo caliente con el frío que hacía, y aún más desnudos.
La noche anterior no me había dado cuenta de la cicatriz que tenía en uno de los pectorales, parecía que aquella herida había sido una herida y por lo que se veía, muy profunda. No pude evitar la tentación de besarla. Para mi mal, lo desperté.
Me besó y poniendo la escusa de que tenía que trabajar se fue sin desayunar si quiera. Sería la última vez que le vería en casi ocho años.
Para bien o para mal... No me dejó del todo sola...
Hace unos meses, alguien tocó a la puerta mientras lo preparaba todo para la fiesta. Cuando salí a recibir a quien llamó pensando que serían los primeros invitados de la fiesta me llevé la sorpresa de que era Dean. No sabía si alegrarme o mandarlo por donde había venido, pero obté por lo primero.
- ¿Qué te trae por aquí? - pregunté nerviosa por tenerlo allí delante mía. Que mal momento...
- Tenía trabajo cerca de aquí y me pasé a saludar, pero parece que te pillo en mal momento... - dijo señalando los globos y los platos llenos de comida de encima de la mesa.
- Emm... Si... - ¿qué sería mejor decirle la verdad? No, claro que no.
- ¡Mamá! - se escuchó desde el piso de arriba y después un correteo hasta el salón. ¿Y ahora qué?
- ¿Mamá? - el rostro Dean era todo un poema mientras miraba al niño.
- Dylan, este señor es Dean, un amigo de mamá - dije sentando en mi regazo a mi hijo - Vete a jugar mejor, ¿Vale? Ya mismo empezará la fiesta.
- Sara... ¿Es su cumpleaños? - pregunta mirando al niño desaparecer por la puerta del patio.
- Si, cumple los ocho años - ¿qué le podía decir? Piensa Sara, piensa - No te preocupes, no es tuyo.
Una larga conversación que duró hasta que llegaron los invitados nos puso al día el uno del otro. A penas creí lo que me decía, ocho años no pasan asi como si nada y te olvidas de llamar a una persona, pero me alegraba de que estubiera allí.
Hoy me arrepiento de no haberle dicho que sí, que Dylan era su hijo ya que nunca lo podrá saber ya. Me arrepiento de que todo pasara así y que sus últimas palabras: Te quiero, cuida bien de Dylan, fueran las últimas que podría escuchar.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mi sueño

Cada persona tiene unos sueños diferentes unos a otros, unas esperanzas e ilusiones que persiguen con anhelo durante su vida para llegar a sentir una satisfacción propia por lo realizado. Se puede decir que yo soy una de esas personas que no se conforman con tan sólo un sueño al que aspirar, pues deseo hacer tantas cosas durante mi vida que si intentara hacer una lista con ello casi me sería imposible, bueno, mejor dicho interminable.
Si soy completamente sincera, esos sueños son cosas sencillas que no son difíciles de conseguir día a día, tan sólo pueden llegar a resistirse un poco más de la cuenta hasta llegar a mis manos. Me conformo y sobre todo me ilusiono con cosas por lo que a otras personas puede que ni se interesaran. Cosas como un simple me gusta en Instagram o una simple sonrisa más tierna de la cuenta durante el instituto.
Hoy ha sido uno de esos días, pues llevo desde las seis de la mañana con una sonrisa estúpida en la cara que nada me ha borrado en lo que llevamos de día, y eso que esta  noche he dormido poco.
Esta noche cada dos horas durmiendo me despertaba sin saber por qué razón lo hacía, pero a las seis de la mañana todo mi día empezó a cambiar, y lo hizo para bien.
Abrí los ojos tímidamente de nuevo adormilada aún y miré el reloj mi móvil intentando no cortarme con la pantalla resquebrajada. Las seis y tres minutos de la mañana. Me llamó la atención que a esa hora de la mañana ya tuviera notificaciones de Instagram y desbloqueé la pantalla para mirar de quién eran. Tenía ocho me gustas nuevos a diferentes fotos que había subido el día de antes, la mayoría eran de un dibujo que había hecho ese mismo día durante un examen de inglés que terminé demasiado pronto, era un ojo y una nariz a bolígrafo azul que había echo en una hoja vieja de cuadros observando a uno de mis actores favoritos pues tenía su foto en el móvil. Al llegar a casa, como una rutina, subí todos los dibujos que me gustaban y había pintado durante ese día. La verdad es que estaba bastante orgullosa de ese dibujo así que me decidí a mencionar al que me había servido de modelo en la foto.
Pasando lentamente sobre esas personas, mi dedo se quedó parado sobre una. Tenía que seguir durmiendo aún. Cerré los ojos fuerte y los volví a abrir para intentar despertar de mi ensoñación, pero ahí seguía el: A itsmejensen le ha gustado tu foto. Mi actor favorito, Jensen Ackles un desconocido al que  admiraba al otro lado del océano, tan ocupado con las grabaciones de su serie y su vida normal, se había parado a mirar que una simple chica española lo había mencionado en una foto. La verdad es que en ese momento pensé que debería haber hecho un dibujo mejor si en verdad lo iba a ver mi ídolo desde pequeñita.
No volví a dormir en lo que me quedaba de noche pensando en lo que había pasado.
Lo sé, suena muy ridículo y muy infantil pero me hizo mucha ilusión, lo que me llevó a poner todo mi empeño en repasar el examen de economía que tenía en unas horas y estar más que segura que, esa malvada asignatura que me llevaba por el camino de la amargura la había conseguido aprobar, bueno por lo menos ese examen.
Mi día no paraba de mejorar por momentos y cada noticia que me daban era buena para mis oídos, aunque sólo fuera que había sacado un cuatro con seis en un examen de matemáticas. Con mi positividad cargada al máximo, me tomé ese suspenso como una victoria, porque había sido un gran logro para mí sacar esa nota, después de tanto esfuerzo.

Lo sé. Esto no es más que una tontería que dudo mucho que le interese a alguien, pero me hacía mucha ilusión escribirla. Aún no me he decidido a publicarlo o no, pero si lo estás leyendo, supongo que que he optado a que sí.

lunes, 7 de julio de 2014

No temas a tu corazon

Son esos momentos que te arrepientes de lo que ta ha llevado a aquello y descubres que has sido una estupida al tomar esas decisiones. Que deberias estar en ese momento no comiendote la cabeza si no abrazada a el sintiendo su respiracion cerca de tu rostro. Que tu lo deseas tanto como lo puede desear ella o incluso mas. Que ella no se deja llevar tanto como lo harias tu. Que tu lo quieres y... no es tuyo. Piensas que eres idiota, una autentica estupida al negar lo que en verdad sientes ayudandole a encontrar a otra que lo atrapa... ahora ya no puedes hacer nada. Ya no tienes derecho a hacer nada para que todo cambie. Y de todo esto te percatas al notar su lejania, ya no es lo mismo contigo y... en el fondo eso te duele.
Ahora tienes que cargar con las consecuencias de haber hecho el tonto como lo hiciste. Si, porque eso es lo que hiciste... el imbecil.

Cada dia lo siento mas lejos y al tenerlo tan cerca me mata por dentro. Una vez pude cambiar todo pero no lo hice y ahora me arrepiento. Ahora le ayudo... le aconsejo para conserguir a la chica que quiere... y no soy yo.
Ahora digo que con una oportunidad lo amaria incondicionalmente... perdi la oportunidad. Sencillamente tarde. Sus ojos, sus labios, todo el en si me hacen perder la cabeza... solo quiero verlo, lo necesito como si de una droga se tratara. Cada vez que la besa un puñal me atraviesa el pecho destrozandolo todo a su paso y mi mente no ayuda al recordar que yo podria ser la que estubiera entre sus brazos.
Hablo con ella. Lo quiere... es tu mejor amiga... que hay mas que decir. Nada. Cada vez que los veo a alguno de los dos las ansias de que lo sepan se me hacen insoportables, como la ansia por la sangre de un vampiro, las palabras intentan salir de mi boca secando y rasgando todo a su paso. Entonces es cuando los ves tan felices y cuando ves que son tus dos mejores amigos, quieres lo mejor para ellos y prefieres morir tu un millon de veces a que ellos esten mal. El silencio cada vez es peor. Solo lo que puedes hacer es esperar a que ellos lo dejen por si solos si intervenir tu e intentar conseguir algo.
Me miro al espejo. ¿Que? Nada. Eso mismo... no veo nada... una amiga... una amiga demasiado buena como para hacerle daño a los mejores amigos que nunca ha tenido. Pero me equivoco tambien en eso. No soy buena. Lo se, lo sabe todo el mundo. Si, no soy buena. Solo digo lo que siento, en algunas ocasiones bueno y entras no tanto.

No me esperaba que la primera noche del año fuera tan mal como salio. A las una y media cada uno nos ibamos ya a nuestras casas. Lo sabia, era una mierda pero mis amigo no eran muy mayores como para salir hasta tarde. Me sente en el primer banco que vi. Muerta de frio y con las lagrimas a punto de escaparseme de los ojos mire al horizonte. Fue el momento en el que pense en todo lo que podia haber sucedido y no sucedio cuando mi mundo se me derrumbo a los pies. Ya no pude contener las lagrimas ni un segundo mas. Alli mismo, disimulando lo maximo que podia para que mi mejor amiga no lo notara, llore durante minutos  mientras ella me hablaba y me decia despreocupada y quejicosa que su novio habia sido un tonto por no besarla en toda la noche, el mismo que desde que lo conoci deseaba que sus labios fueran mios. Pero un sollozo que no pude aguantar me descubrio. Unas escusas baratas y el corazon roto y gritandome por dentro deseando lanza a voz en cuello que ya no podia mas.
Esas fueron las lagrimas mas sinceras que recordaba haber derramado antes. No quise dar mas explicaciones. Ella se fue para su casa y yo camine hacia la mia. No queria que me vieran con el maquillaje corrido por haber llorado asi que decidi ir al establecimiento mas cercano donde poder tomarme algo y despejar la mente.
Camine sin rumbo fijo hasta que al pasar por al lado de una oscura callejera un letrero fluorescente con algunas letras fundidas rezaba Elixir en color rojo. Entre alli. Un garito algo vacio con cinco o seis personas sentadas tomandose algo en una barra, un camarero y habia tres mesas de seis ocupadas. Ocupe un taburete al final de la barra. Pese a mi llamativo vestido aguamarina nadie salvo el camarero parecio percartarse de mi presencia. Una melodia se podia escuchar a duras penas de una radio poco renovada y algo antigua, me sorprendia al escuchar canciones modernas como Hey Brother de Avicii, una de mis canciones favoritas.
- ¿Que quiere tomar? - dijo un camarero alto y moreno que conversaba con un par de hombres en la barra que bebian y reian de vez en cuando.
- Una sandy, gracias.
El camarero enarco las cejas aguantandose una carcajada. ¿Que le resultaba tan gracioso?  Ni idea. Me puso la bebida y la page para asi no olvidarme.
Le di un largo sorbo a la bebida tras bertirla en el vaso. No era una bebida fuerte pero como me la tomara muy rapido me pasaria factura.
- Aura...
Me gire extrañada al escuchar mi nombre como en un susurro. No habia nadie, y nadie del bar habia podido ser porque no me conocian. Debian de ser imaginaciones mias.
- Aura...
De nuevo al cabo de unos minutos volví a escuchar como alguien me llamaba. Me gire despacio bebiendo de la copa. Nadie. Me empece a incomodar. Cogi la bebida y me fui a una de las mesas que habia vacias junto a un gran ventanal que me habia llamado mucho la atencion. Cubria gran parte de una de las paredes del local, estaba dividido en muchos cuadrados los cuales habia algunos pintados de negro... no se... me gusto...
Gire la cabeza hacia la bebida que habia dejado encima de la mesa y me percate de que, habia jurado que antes estaba vacia la mesa, habia un chico joven de unos veinti pocos años, vestido con una camisa negra desabrochada los tres primeros botones y unos vaqueros. Me miraba divertido con una sonrisa picara en los labios. El joven tenia el pelo negro alvororado no muy largo, unos ojos verde agua que parecian cambia por momentos de color segun la luz que le diera, unos labios carnosos se curvaban en una sonrisa picara que dejaba entre ver sus blancos dientes. Su piel bronceada parecia no tener ningun lunar... me resulto curioso. Era vastante apuesto.
- Lo siento. No me he dado cuenta de que estubiera ocupada esta mesa - dije ruborizandome y empezando a levantarme.
Rio suavemente y se recosto sobre el respaldo del sillon deslizando su dedo indice por el borde de su vaso trazando circulos sensualmente.
- En realidad yo me acabo de sentar aqui - aclaro empujando con el dedo el hielo de su bebida para sumergirlo - Sientate, es tu asiento, Aura.
Me... me habia llamado por mi nombre... ¿como pidia saberlo? Su voz... era quien me habia estado llamando.
- ¿Me conoces?
- Mejor que tu misma, sin animo de asustar.
- Tienes una forma muy patetica de ligar conmigo ¿lo sabes?- dije un poco irritada.
-¿Quien ha dicho que intento ligar contigo? Es mas... no tendria la mas minima intencion de tirarte los tejos.
Ese chico me empezaba a cabrear de verdad. Le di un largo sorbo a la cerveza y la deje encima de la mesa de nuevo.
- Me gusta enfadarte - susurro incorporandose y acercandose hacia mi a la misma vez que dejaba su vaso junto al mio - Me divierte.
- Pues no se lo que le ves de divertido...
- Kyle... soy Kyle.
- No, lo que eres es un chico que ha bebido mas de la cuenta y tiene muchas ganas de dar por culo.
Se puso serio y me cogio de la barbilla sosteniendome la cara delicadamente con sus suaves manos. Se acerco tanto hacia mi que por un momento pense que me besaria.
- ¿Crees que estos son los ojos de un borracho?
- Ummm... - me quede paralizada... no sabia que hacer ni que contestar- esto...
Rozo mi mejilla con su nariz y su aliento y su piel calida me hicieron ponerme nerviosa.
- Recuerda que no hay nunca motivos suficientes como para derramar lagrimas. Nos veremos pronto... Aura.
Su mano se poso en mi mejilla y se deslizo hasta mi cuello. Cerre los ojos durante un instante. Al abrirlos estaba sola sentada en aquel sillon al final del local junto al ventanal. Ahora lo unico que indicaba que habia tenido compañia y que no habian sido imaginaciones mias era el vaso de la bebida de aquel singular muchacho.
Una sensacion extraña me invadio por completo, era como nerviosismo mezclado con frustracion... no sabia que era. Sali del establecimiento lo mas rapido que pude sin llegar a terminarme la bebida.
Me dirigi andando a paso ligero hacia mi casa. Mire el reloj y me sorprendi al darme cuenta de que no habia estado ni un cuarto de hora alli, pensaba que habia estado mas tiempo hablando con... Kyle. Dudaba que fuera su nombre verdadero y lo que realmente dudaba era de que nos volvieramos a ver. No sabia de donde habia averiguado mi nombre pero seguramente no volveria a tener la ocasion de preguntarle.
Parecia hacer mas frio que cuando entre al Elixir, recordaba la noche algo mas calida que ahora. No queria llegar a casa y hablar con mis padres porque seguramente me preguntarian porque habia llegado tan temprano en noche vieja, aun eran casi las dos y esa noche yo solia llegar sobre las cinco a casa. Me quite los tacones negros que llevaba y me sente en el tranco de la puerta de casa.
Los recuerdos de todo lo que habia pasado en aquella noche se me agolparon de repente en la cabeza sucediendose como si de una pelicula se tratara.
Aquella noche habia contenido demasiadas emociones en un par de horas y necesitaba dejar que mi cabeza se relajara. Maldije para mis adentros cuando volvi a recordar la sonrisa de aquel muchacho que me sonreia esperando algo... algo que nunca podria suceder... Comprendi que era idiota por dejarme llevar hasta aquel punto tan fragil en el que podia romper una amistad, y no cualquier amistad si no la de mi mejor amiga, por aquel chico y lo tenia claro, no iba a pasar. Bueno lo tenia mas o menos claro. Era idiota por necesitar besarlo en cada momento, cada vez que lo veia... y el la verdad es que habia veces que no ayudaba mucho. Abri la conversacion de wharsapp que tenia con Raul, busque el dia dieciocho de diciembre y la lei.
"Lo que puedo hacer es que mañana me voy contigo por la mañana y te ayudo a elegir algo"
"Vale.Tú me dices hora"
"¿¿Y que hago a las ocho de la mañana??"
"Te vienes a mi casa"
"¿¿En serio??"
"Si y así no me aburro. Y vemos una peli o algo mientras tanto"
"Ok!!Cual?"
"No se, luego la buscamos"
"Vale"
Cada vez que leia eso aun sentia como el corazon me latia mas rapido desvocada como cuando me llegaron esos mesajes. Esa mañana fue... por lo menos para mi, inolvidable. Como planeamos a las ocho y cuarto de la mañana me estaba esperando en la entrada principal de nuestro instituto impaciente envuelto en su bufanda gris apoyado en el quicio de la puerta. Hacia un dia vastante frio por lo que decidimos desayunar churros con chocolate en un parque del pueblo. Pasamos toda la mañana juntos y eso fue lo que mas me gusto. Tras terminar con nuestro apetitoso desayuno nos pusimos en marcha hacia la casa de Raul comentando que pelicula queriamos ver.
- Decide pelicula, Aura.
- No se... me da igual - y en verdad me daba igual, lo que queria era estar con el.
- Di alguna -insistio el riendo a la vez que ponia los ojos en blanco- ¡Ya lo tengo! ¡El karma actua de nuevo!
- ¿En serio? ¿Todavia no se te ha olvidado lo del karma?
- No - rio a carcajadas- Te lo voy a recordar toda la vida.
Lo del karma era una larga historia que contar. Llegamos a su piso en unos escasos minutos. Estabamos los dos solos, la casa era toda para nosotros. En ese momento me ruborice por ls verguenza y por mi cabeza me resono una vocecilla interior que decia: "¿Que estas haciendo? Es el novio tu  mejor amiga". Lo intente acallar pensando que tambien era el mi mejor amigo pero solo fue eso... un intento.
- ¿La vemos en la tele o en la pantalla de ordenador en mi cuarto?- dijo rebuscando entre una gran pila de dvds- Te voy a dejar en la cocina al cuidado de las palomitas y mientras yo busco alguna pelicula buena.
Asenti y me condujo hacia una pequeña cocina, rebusco en un estante y, tras dejar caer una caja de palomitas para microondas sobre mi cabeza, me dio un sobre y se puso a buscar la pelicula que veriamos. Meti el paquetito en el microondas y me quede mirando como crecia mientras giraba durante tres minutos.
Solo veriamos una pelicula me decia a mi misma para tranquilizarme...Solo eso. Las palomitas parecian no terminarse de hacer nunca, los segundos pasaban muy lentamente.
- ¿Aun no se han echo las palomitas? - dijo Raul acercandose hacia mi.
- Parece que no... Yo las he puesto los tres minutos que decia la bolsa pero nada.
Me sonrio. De repente, me encontre con su mirada. Me miraba muy fijamente y me hizo ruborizarme.
- Tienes cara de niña pequeña...- dijo casi en un susurro Raul.
- Miralo... y tu... - no pude acabar la frase.
Su mano se poso en mi cuello rapidamente y me beso. El corazon latia desbocado sin freno alguno y... me deje llevar. Besaba muy bien. No. Era el novio de mi mejor amiga, no podia hacerle eso.
- Raul... no...
Me sentia muy culpable. La felicidad que antes sentia se habia esfumado dejando atras tristeza y un profundo dolor en el pecho. Me separe de el e intente salir lo mas rapido que pude de alli pero una mano fuerte me sostubo la mia sin dejarla libre. Una lagrima broto de mis ojos.
- ¿Por que lloras? - dijo acercandose pero yo retrocedi.
- No... no lo entiendes... Ella es mi mejor amiga y tu su novio. Te quiere demasiado y no voy a ser yo quien la decepcione y le haga daño. Ya has visto lo que paso con tu hermana. No voy a ser como la ... - no tenia adjetivos para describir a la chica que , se suponia que era nuestra amiga, y se lio con el novio de una de mis mejores amigas- Estais muy bien los dos... haceis muy buena pareja no lo eches a perder...
- No llores - dijo tirando de mi atrayendome hacia el - Si he echo esto es por que la chica que me gusta eres tu. Ari a cambiado mucho desde que salgo con ella y parece que se averguenza de salir conmigo... Llevaba mucho tiempo queriendo besarte...
Su mano me agarro de la cintura y me atrajo hacia el hasta que estubimos lo dos pegados. Retrocedi pero el retrocedio conmigo hasta que mi espalda choco con la pared de la cocina y su mano libre me acaricio la mejilla. Despues me beso. Me beso como nunca nadie lo habia hecho. Note como su lengua se introducia en mi boca. Me aparte, no por que no me gustara si no porque recorde las innumerables veces que Ari me habia contado que el le metia la lengua cada vez que se besaban. Agache la cabeza y empujandolo suavemente hacia atras me deshice de su abrazo... sali de alli sin decir nada, ni si quiera adios... pero es que no podia.
Cada vez que recordaba aquello se me intentaban salir las lagrimas. Solo hacia un par de dias y apenas podia mirar a la cara ni a el y menos a mi amiga. No queria verlo y menos quedarme a solas con el. Aquello podia conmigo. Llore haciendo que todo el impecable trabajo que hacia tan solo unas horas habia hecho pintando mis ojos se estropeara. Las lagrimas corrian negras por rimel por mis mejillas.
- Aura - escuche decir una voz cerca de mi, y para mi mal sabia perfectamente de quien era - ¿Por que lloras? - dijo Raul sentandose a mi lado.
- Dejame... eres la ultima persona que quisiera ver esta noche... - dije levantandome y buscando en mi chaqueton las llaves de casa... no tenia.
- Lo he jodido todo, no deberia haberte besado hace dos dias... - maldijo - Si hubiera sabido que haria daño a la persona que mas me importa y que la veria llorar por mi delante mia... no habria pasado nada aquel dia...
- ¿Quien te ha dicho que lloro por ti?- menti secandome las lagrimas - Es por... cosas personales... - mentia muy mal- No pienso llorar por un chico que no sabe lo que quiere..
- Pero Aura... yo... -dijo sin saber a penas que decir- Veo que venir a verte para intentar pasar una noche de fin de año buena no ha sido lo correcto
- Pues no - dije rotunda- Habria sido lo correcto si hubieras ido a casa de Ari.
- Ya empezamos con eso... Bueno ya hablaremos cuando estes mas calmada... Adios...
Intento darme un beso en la mejilla pero me aparte.
- Feliz Año Nuevo... - dijo llendose- Y pensar... que todo lo he hecho por ti... Que desde el principio tu fuiste la que me gustaba pero llego Ari y me pidio salir... tu me insististe tanto y me di cuenta de que yo no te gustaba nada...
- Pues te equivocas... si sentia algo por ti.. - dije en un susurro agohado por un sollozo que apenas fue aufible.
Desaparecio por un recodo de la calle y yo me quede alli en pie, mirando por donde se habia ido el muchacho. Me di cuenta de que mi hermano mayor habia presenciado la mayoria de la conversacion desde la ventana del salon. Salio a abrirme y me acuno tiernamente entre sus fuertes brazos.
- No se, Aura, la mitad de la historia pero no se si has hecho lo correcto del todo, pequeña. Venga. Vete a la cama y ya hablaremos mañana si quieres mas relajados. .
- Muchas gracias, Logan - dije soltandolo y empezando a subir las escaleras.
Entre en mi habitacion y me tumbe en la cama. Estube un buen rato asi pensando en todo lo que habia pasado. Cuando ya me empece a notar cansada me puse mi pijama azul y me acoste. Esa noche a penas dormi.
Por la mañana, maneci mucho mejor que como me habia acostado la noche anterior. Logan me desperto haciendome cosquillas y estubimos un buen rato jugando en mi cama.
- ¿Como estas? - dijo al cabo del rato mi hermano mayor - Parece que mas animada ¿no?
- Bueno... pues eso parece - sonrei recordando la forma de llorar incansable de la noche anterior.
- ¿Te apetece hablar o no?
- Si... la verdad es que si...
- Aura... debes elegir entre la amistad con tu mejor amiga o tu felicidad... Ese chico esta muy colado por ti...
- No se.. Tambien puedo ser uno de sus caprichos ocasionales... cuando se canse de mi puede mandarme a la mierda... Ademas, Ari es mi mejor amiga y no podria hacerle daño. Vi lo que sufrio Diana por la culpa de Emma y no quiero hacerle lo mismo a Ari.
- No te compares con esa, Aura - dijo mi hermano muy serio cogiendome por los hombros - Esa chica es... es una guarra.
- Lo se... y no se como despues de lo que le hizoa una de sus mejores amigas Ari le siga dirigiendo la palabra... No comprendo por que hay personas asi que hacen daño por hacer sin tener en cuenta a quien se lo hacen.
- Aura, esa gente algun dia se quedara sola y nadie querra estar con ella.
- No quiero hacerle eso... tengo que olvidarlo e intentar fijarme en otro seria ya tomar medidas desesperadas...
- Pero te quiere... y tu le quieres a el... ese es el problema... - me abrazo y me beso la frente- Algo asi me paso a mi hace un tiempo y ahora me ves... soltero y con un grupo. Es una decision dificil.
Me rodeo con sus brazos por los hombros y me revolvio el pelo riendo relajando la situacion.
- ¡Logan! - dije riendo resistiendome.
- Venga, vamos a desayunar- dijo soltandome.
Mire el movil y tenia varias llamadas perdidas de Raul. Borre las llamadas perdidas y tire el movil en la cama, que reboto y se escondio en algun pliegue de la cama.
Eran mas de las tres de la tarde y la verdad era que no tenia mucha hambre. Me di una ducha con agua muy caliente y me sente en el sillon a ver peliculas con mis padres y mi hermano. Fuera llovia con fuerza y el aire probaba a tirar las flores que decoraban mi balcon. Sono el timbre. Como no queria mojarme baje directamente a abrir, debi no haberlo hecho. Totalmente empapado y con el paraguas roto por el viento, Raul se encontraba alli, delante mia. Le deje entrar.
- ¿Que haces aqui?- pregunte entregandole una toalla.
- Pues pasaba por aqui y venia a ver como estabas... si habias cambiado de opinion... Es dia uno de enero y quiero empezar el año bien.
- Raul... eres un temerario - dije no podia aguantar la sonrisa al verlo tan empapado.
- No te rias - dijo riendo picaramente- Encima de que voy a coger una pulmonia por tu culpa.
- Sube y te secas un poco anda.
Lo lleve a mi cuarto y le entrege una ropa limpia de mi hermano para que se cambiara. Me sali fuera de la habitacion hasta que se cambio.
- Aura- dijo mi hermano Logan mientras esperaba en la puerta- Papa y mama se vienen conmigo a casa de los titos. No hagais tonteria y arregladlo ¿vale?
Asenti sintiendo que las mejillas se me ruborizaban por el comentario de Logan. El tiempo habia amainado algo y al cabo de unos minutos de haberse ido mis padres alguien toco a la pueta. Me asome y el alma se me callo por momentos a los pies. Era Ari.
Baje a abrirle la puerta y la acompañe al salon para que se sentara y calentara. La deje alli y fui a la habitacion con la escusa de coger mi movil.
- Raul... - dije susurrando. Entre en mi cuarto y lo encontre sin camiseta calentandose con el calefactor.
- ¿Que? Estoy helado .
- Sh - chite para que hablara mas bajo - Es Ari y esta en el salon. Quedate aqui y pones tu ropa en el calefactor para que se seque. Y por ningun concepto salgas de la habitacion.
Asintio poniendo se una mano de visera como si fuera un soldado. Corri hacia el salon y la encontre alli sentada hablando por whasapp con alguien. Venia con la cara descompuesta.
- Tia - dijo casi llorando- Creo que Raul ya no me quiere como antes... solo a pasado un mes pero... no se... Creo que esta con otra.
-¿Como?- el corazon se me quedo en un puño... lo sabia - Ari... yo...
- Habra vuelto con la estupida esa que era antes su novia. Nunca debi decirle nada.
- Ari no llores... no se merece que llores. Ademas.. ¿sabes que es verdad lo de que te pone los cuernos?
- Es que... Diana me dijo esta mañana que habia ido a mi casa despues cuando nos fuimos pero... no llego. Estubo con alguien... seguro.
- A lo mejor se le quedaria algo en el pub donde estubimos - no sabia que escusa poner ya.. pero se lo tenia que decir... - Ari no te preocupes que el te quiere y mucho asi que no te ralles la cabeza con esas cosas...
Sono el telefono de la chica. Su madre, que tenia que ayudarle a llevar unos regalos a la casa de su hermana. Al poco rato se fue y yo me dirigi hacia mi cuarto para hablar seriamente con Raul.
- Ari sospecha algo, Raul - dije entrando a la habitacion.
La termine de estropear. Estaba hablando con su hermana... Diana.
- ¿Con quien estas?- dijo la voz metalizada de Diana- ¿Es una chica? ¿Que ha dicho sobre Ari?
El cielo se me vino abajo por momentos. Tendria mucha suerte si no hubiera reconocido mi voz, pero seguramente si lo habia hecho.
- Diana estoy en casa de un amigo y tambien esta su hermana. Quiero que me ayude a hacerle una sorpresa a Ari - mintio avilmente.
Poco convencida dejaron la conversacion
- ¿Me ha reconocido Diana? - dije asustada.
- No... pero tenemos que tener mas cuidado la proxima vez... si no nos van a pillar.
- Ari ya sospecha algo y no quiero joderlo todo comprendelo, Raul.
- Pero Aura, puedo cortar con ella y estar en secreto contigo... te quiero demasiado como para dejar las cosas asi.
- Raul.. - ocasiones desesperadas necesitan medidas desesperadas - yo no... te quiero...
- ¿Como? - pregunto con la cara descompuesta- ¿Por que?
- Estoy con alguien ya... y estoy completa y absolutamente enamorada de el- menti.
- Ummm... ¿puedo saber quien es?
- No lo conoces... es un chico mayor que yo que conoci hace tiempo...
- Bueno... si es asi... es.. - cogio su chaqueta aun humeda y se puso en pie- es.. mejor que me marche... ahora ha dejado de llover asi que... Adios
Se habia quedado muy mal pero... ¿que podia hacer? Ya no podia hacer nada para arreglarlo.
Salio de mi casa con tan solo un adios y no lo volvi a ver durante dias. Ni si quiera en el instituto...
- ¿Raul es que no viene a estar con nosotros en los recreos?- pregunto Marina, una de mis amigas.
- Hace solo dos dias que hemos empezado el instituto- dijo Rene poniendo los pies en el banco de en frente - Estara haciendo algo.
Agache la cabeza e hice como que escribia un mesaje. Sabia que no se venia con nosotros por mi. Algo por dentro me quemaba de deseo por verlo y volver a estar como antes con el, estar bien y contarnos nuestras cosas... ser amigos.
- Aura - dijo Marina muy misteriosa- ¿Estas saliendo con alguien y no me lo has dicho? Eso es ocultamiento de informacion.
- Claro que no - dije riendo- Si estubiera saliendo con alguien ya te lo habria dicho.
- Ves... yo sabia que no estas con nadie- dijo sonriendo - Entonces no me he confundido al decirselo.
- ¿Al decirselo? ¿A quien? - dije abriendo los ojos mucho... habia metido la pata hasta el fondo.
Alguien me tapo los ojos con las manos para que adivinara quien era. Para no conocerlo. El tacto de sus manos y su colonia eran demasiado delatadoras.
- ¿Raul?- dije poniendo mis manos sobre las suyas para quitarmelas de la cara.
- No vale - dijo quitandolas y sentandose a mi lado- ¿Como lo has sabido? Si no he hecho ningun ruido.
- Es que soy muy inteligente - dije sonriendo. Por fin lo vi tras diez largos dias sin saber noticias suyas.
- Ya... eso es tu carilla de niña pequeña - dijo pellizcandome una mejilla
- ¡Que no soy una niña pequeña!
- Ya... claro...
Reimos durante unos minutos y estubimos hablando durante un rato. Toco el timbre y nos subimos para clase. Al pie de la escalera habia una gran puerta que daba a la sala de examenes y de los grados de informatica. Raul y yo nos quedamos los ultimos charlando y me sorprendi cuando me cogio de la mano y tiro de mi hacia el pasillo al que daba la gran puerta. Me apreto contra la pared y poniendo sus brazos apollados contra la pared a ambos lados de mis hombros, me beso. Fue un beso largo y tierno.
- Han sido diez dias largos sin poder verte... tenia tantas ganas. Perdi el apetito desde aquel dia, el sueño... las ganas de vivir. Aura he soñado contigo cada noche y me he dado cuenta de que te quiero demasiado como para dejarte escapar.
Esta vez fui yo la que le bese. Lo bese acercandolo hacia mi poniendo mis manos en su cuello. Era calido y por un momento me parecio que temblaba hasta que lo bese.
- No soy capaz de estar lejos de ti - dije ruborizandome- Pero tampoco soy capaz de estar a tu lado. No quiero hacerle daño a nadie, entiendelo. Y asi no soy capaz de estar. Son demasiadas cosas que me hacen necesitarte pero hay unas cuantas de gran peso que me hacen no poder estar contigo.
- Sh.. calla.. Me duele no tenerte cerca y no puedo decirte adios. Aqui voy a estar siempre y sabes que a tu lado es donde quiero estar. Me da igual todo el mundo. A Ari la quiero, pero como amiga y no puedo seguir con ella sabiendo que mi corazon es solo tuyo. Tengo que romper con ella. Se le tendra que pasar con el tiempo - abri la boca para protestar pero continuo hablando - y lo nuestro puede ser en secreto y ya se lo diremos cuando lo veamos mas oportuno - me beso - Debemos ir a clase que nos van a regañar aunque... me estaria todo el tiempo contigo, asi.
Lo abrace posando mi cabeza en su clavicula donde parecia estar en su lugar perfecto.
- Aura, Raul, ¿que haceis aqui? Deberiais estar en clase - era el profesor de matematicas el que nos habia descubierto.
Me ruborice y solte de golpe a Raul. Nos fuimos los dos sonriendo y avergonzados. Cada uno se fue para su clase. La clase de latin se me hizo casi inacabable y el profesor me riño muy fuerte pero la verdad era que no me importaba. En ese momento no. En el intercambio me sali fuera de la clase para charlar con Marina y los demas. No me esperaba que Raul estubiera esperandome en la bajada de escalera del ultimo piso. Cuando lo vi corri hacia el y despues de escondernos en un recodo lo bese.
- Que no te dije una cosa- dijo despues del largo beso- Que te quiero.
Sonrei y le abrace con mas fuerza.
- Me tengo que ir si no nos pueden ver - dije yo separandome de el - Ah y... yo tambien te quiero.
Me fui de vuelta al pasillo.Alli estaban todos hablando y riendo. Rene me cogio del brazo y me separo un poco de ellos.
- ¿Que estas haciendo Aura?- dijo muy serio mirandome fijamente, no sabia que se referia- Te he visto hace unos segundos con Raul... besandoos.
- Yo... - no podia creer que nos hubieran descubierto tan rapido- No digas nada, por favor. En serio te lo suplico. No vayas a decir nada. Raul ba a romper con Ari. Lo se la he cagado pero... Ya no puedo evitarlo...
- Aura... - dijo mirandome entre sorprendido y decepcionado - No me lo esperaba de ti... no se... me has decepcionado... Entenderas que no pueda confiar en ti..
- Pero... no entiendo... ¿por que? Si no te he hecho nada... ¿Tu que harias en mi lugar? Rene, ya no puedo, no puedo mantenerme alejada de el mas tiempo. Mas de tres semanas llevaba ignorandolo e intentando no estar con el. Pero si seguia asi me iba a destrozar por dentro. Entiendelo, por favor. Te suplico que te pongas en mi lugar- la voz se me cortaba entre los sollozos.
- Le... le quieres... - dijo muy cerca de mi.
- Si...
Dio media vuelta y volvio con los demas. No hablamos mas del tema en todo el dia. La sensacion de ser una egoista no me la podia quitar del pecho. Mala amiga, mala persona y egoista, eso era. Egoista por quitarle el novio a una amiga y dejar que todo fuera aumentando sin dejar que todo siguiera como antes y evitar daños innecesarios a perosonas innecesarias. Las clases acabaron. Sali de alli sola pensativa hacia el coche para volver a casa con mi hermano.
- ¡Aura!
Escuche que alguien que me llamaba. Era Marina.
- ¡Me alegro por ti! - dijo dandome un abrazo.
- ¿Por que? - no tenia ni idea de el porque se sus gelicitaciones.
- ¿Estais juntos no? - me empece a sustar. Se lo habria contado.... - Haceis muy buena pareja tu y Rene. Me dijo que te diria lo que sentia por ti. De eso hablasteis ¿no?
- No... no me dijo nada de eso...
Ya entendia por que se habia puesto asi de mal cuando nos vio. No sabia que hacer.

domingo, 6 de julio de 2014

Bienvenidos al Atrapasueños


Bienvenidos:

Aquí podéis encontrar diferentes sueños que he tenido convertidos en pequeñas historias que sería un gran honor que agraden a mis lectores.

Algunas entradas son mis pensamientos y, si son tan amables, dejad vuestros comentarios o peticiones de nuevas historias.

Saludos,
S. Dreamer